miércoles, 18 de abril de 2018

Verdi y Wagner

Se ha escrito mucho sobre la comparación entre los dos genios de la ópera del XIX, Giuseppe Verdi y Richard Wagner, a lo largo del tiempo se les ha enfrentado una y otra vez, intentando encontrar un ganador y un perdedor, aunque fueran contemporáneos nacidos el mismo año 1813 y se dedicaran a la composición operística.

Vamos a ver alguna de las grandes diferencias: Verdi se desarrolla desde un tradición muy italiana (Rossini, Donizetti Bellini…) mientras que Wagner sigue el camino de la música alemana (Beethoven, weber…) dos escuelas que en la ópera no tiene prácticamente nada en común. Wagner y Verdi llegan a ese mismo fin de continuidad en el drama musical rompiendo ataduras y restricciones de números cerrados, arias, recitativos… pero el alemán lo hace siguiendo su plan teórico, muy estudiado y reflexionado, en cambio Verdi lo hace por necesidad teatral, por convicción y búsqueda de una perfección escénica.

Y así vemos lo diferente que son los resultados, mientras Wagner abraza la melodía infinita plagada de leitmotiv en una forma sinfónica total donde la orquesta es protagonista, el italiano nunca renuncia a un caudal exuberante de melodías, a la importancia del cantante en escena, en un solo acto de cualquier ópera de Verdi hay tantas melodías como en toda la tetralogía wagneriana.

Ambos saben que el texto era muy importante, el alemán decidió escribirlo él mismo mientras que el italiano tuvo que torturar a diferentes libretistas hasta la extenuación para conseguir su objetivo.

Verdi nos muestra al individuo, a cualquiera de nosotros, sobre todo sus defectos, sus temores y sufrimientos, su lucha contra la sociedad; por lo que prima la acción, los cambios drásticos de ritmo, los golpes de efecto teatrales, que tan ridículos les parecían a los wagnerianos antes de la aparición del cine, que nos acostumbró a ese lenguaje “del susto”. Wagner, en cambio, nos habla de dioses y mitos, de leyendas lejanas, sobrehumanas, de grandes pasiones épicas en un desarrollo largo, complejo y espectacular del inicio al final, la acción dramática viene sustituida por la reflexión, dibuja héroes frágiles y confusos, mostrándonos su humanidad.

La Traviata (Verdi)



La Valquiria (Wagner)



Información extraída de:
  • http://iopera.es/verdi-y-wagner/

sábado, 14 de abril de 2018

Serguéi Serguéievich Prokófiev


Resultado de imagen de Serguéi Serguéievich ProkófievSerguéi Serguéievich Prokófiev, conocido como Serguéi Prokófiev nació en la ciudad de Sontsovka el 23 de abril de 1891 y murió en Moscú el 5 de marzo de 1953. Fue un gran compositor ruso. Mostró su gran talento como pianista y compositor y tomó lecciones con Glier desde 1902. En 1904 entró en el conservatorio de St. Petersburgo, donde Rimsky-Korsakov, Lyadov y Tcherepnin eran algunos de sus profesores; Tcherepnin y Myaskovsky, que le brindaron una gran ayuda, despertaron su interés en las obras de Skryabin, Debussy y Strauss.

Prokofiev hizo su debut como pianista en 1908, rápidamente creó una sensación como de niño terrible y muy moderno. Su inclemencia en sus primeras piezas de piano, y más tarde en muchos de sus trabajos como en los extravagantes Conciertos  para Piano no.1 y no.2, llamaron la atención.


Después en 1914 dejó el conservatorio y viajó a Londres, donde escuchó los trabajos de Stravinsky y ganó la comisión del encargo de Dyagilev: su obra fue rechazada (la música fue usada para hacer La Pieza de Scythian); en una segunda oportunidad, su obra Chout, no fue puesta en escena hasta 1921. Hacia el final de este gran periodo, en 1918, se fue de Los Estados Unidos; después de esto, en 1920, Francia fue su hogar.

Su productividad se retrasó mientras trabajaba en su ópera The Fiery Angel, una intensa fábula simbolizada por el bien y el mal, que no tuvo ninguna representación completa hasta después de su muerte. Después de esto, él introdujo ásperos y pesados elementos mecánicos en su música, especialmente en el clímax en la Sinfonía no.2 y en el ballet Le pas d´acier, mientras que su ballet clásico siguiente, L'enfant, está en un estilo mucho más apacible: los barbáricos y los líricos eran alternativas inmóviles en su música que no la fusionó hasta los años 30, cuando comenzó un proceso de reconciliación con la Unión Soviética.


Romeo y Julieta, el ballet clásico comisionado por los Bolshoy, tuvo su premier estreno en 1938 e hicieron que después se convirtiera en una parte del repertorio Soviético tradicional. En 1936 se mudó a Moscú, donde inició su dedicación a los géneros de las canciones, la música, y la hospitalidad de los niños: Pedro y el Lobo.


Llegó a Moscú en un momento muy peculiar, cuando el realismo socialista estaba en su momento más intenso, y compuso su primer trabajo de una clase más ambiciosa, la ópera Semyon Kotko, que no tuvo éxito.  Con el comienzo de la guerra, sin embargo, encontró la motivación para responder a su patriotismo: implícito en un ciclo de tres sonatas (No.6 a la 8) y en la Sinfonía No.5, más interesado en los ajustes de escenas de la guerra y de la paz en la obra de Tolstoy, que le dio la oportunidad para que su genio musical fuera expresado. Sergei también trabajó en el ballet clásico integral, Cinderella. 

En 1946 se retiró del país y aunque estuvo muy motivado a seguir componiendo, solo los trabajos de sus primeros años se han revisado y representado adecuadamente. Incluso su muerte fue dejada atrás ya que murió en el mismo día que Stalin.

martes, 3 de abril de 2018

Procesión de Verges Semana Santa


La procesión y Danza de la Muerte de Verges se desarrolla todos los años la noche de Jueves Santo. Tiene lugar el Misterio de la Pasión y después la Procesión con el rito de la Danza de la Muerte.

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El origen de la Procesión de Verges se encuentra en un testimonio documentad en el año 1666, cuando se hace referencia a la Procesión de Jueves Santo. El Ritual de la Danza de la Muerte hunde sus raíces en la Europa de la Edad Media que fue asolada por la peste negra.

A continuación trataré el tema de las Danzas de la Muerte para entender su significado:

Las danzas de la muerte son un género artístico que surge a finales del Medievo como alegoría de la fugacidad de la vida en una época marcada por los continuos brotes de peste negra que convertían la muerte en algo cotidiano. Son un reflejo de la ideología religiosa del momento que, por un lado, recuerda que los placeres terrenales son pasajeros y, por otro, evoca el poder igualatorio de la muerte.

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Van cargadas de un mensaje moral, una ironía estremecedora y una denuncia social del mundo en que nacieron. La danza y la música son unos elementos primordiales en este género y si tomamos como cierto que en sus orígenes este género era representado y danzado, debemos considerar su temprana relación con la música.

En las danzas se puede observar un evolución en la representación de los muertos que se colocan en dos etapas: en la primera los muertos se muestran separados del ámbito de los vivos. Pueden aparecer hablando, moviéndose pero no se mezclan con su vida; mientras que en la segunda etapa observamos como estos se muestran invadiendo el mundo y haciéndole bailar.

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Estas danzas representan esqueletos o cuerpos en descomposición danzando sobre  las tumbas y tocando instrumentos musicales como la flauta o el violín. Así, muestran el lado seductor, atractivo, el poder diabólico de encantamiento de la música.

Esta procesión rescata esta antigua tradición presente en toda Europa. Cada instrumento, cada salto durante la procesión tiene un sentido pedagógico que se ha transmitido desde la Edad Media: “la vida es corta y la muerte nos llega a todos”. El simbolismo impregna todo el ritual, en el que diez esqueletos recorren las calles de esta localidad del Bajo Ampurdán al ritmo de la música.

sábado, 31 de marzo de 2018

Antonio Vivaldi


Resultado de imagen de vivaldiAntonio Vivaldi nació el 4 de marzo de 1678 en Venecia y murió en Viena en 1741. Fue compositor y violinista, hijo de un violinista de la capilla de San Marcos, en 1703 fue ordenado sacerdote. El mismo año entró como profesor de violín en el Hospital de la Piedad, uno de los conservatorios de música venecianos en el que las muchachas huérfanas recibían formación musical. Allí permaneció hasta 1740, y ocupó distinto cargos que compaginó con su profesión de violinista y compositor de óperas.

Fue a menudo invitado por los principales teatros italianos y extranjeros (Praga, Viena, Amsterdam). Hacia 1740 entró al servicio de la corte del emperador Carlos VI en Viena. Solo una modesta parte de su producción fue impresa en vida: se trata de nueve colecciones de conciertos, entre ellos L’estro armonico op. 3 (1712), La stravaganza op. 4 (1712-1713) e Il cimento dell’armonia e dell’inventione op. 8 (ca. 1725), del que forman parte Las cuatro estaciones.


Junto con los conciertos y sonatas impresas, existe un amplísimo corpus de composiciones suyas que quedaron manuscritas: unos 320 conciertos, 31 sonatas y un número impreciso de cantatas. No se conoce el número de óperas compuestas o reelaboradas por Vivaldi, aunque deben acercarse al centenar.

Concerto grosso en re menor


A esta producción hay que añadir la serenata La Sena festeggiante (ca. 1729), el oratorio Juditha triumphans (1716) y una amplia producción religiosa que comprende más de 70 composiciones. Su obra tuvo gran importancia para la música europea del s. XVIII y sus conciertos se convirtieron en modelo de su género en toda Europa, estableciendo la estructura del concierto para solista en tres movimientos.

Gloria




viernes, 30 de marzo de 2018

Johann Sebastian Bach


Estos meses me está resultando imposible elegir un compositor únicamente por mes, con lo que este mes hablaré de alguno más.

Si bien Johann Sebastian Bach es el más conocido de los músicos que llevaron este apellido, la familia Bach, originaria de la región alemana de Turingia, dio compositores de calidad, prestigio y fama a lo largo de siete generaciones entre los ss. XVI y XIX. El linaje se inició con Veit Bach, de origen húngaro, cuyo hijo, Johannes, fue el padre de Christoph y abuelo de Johann Sebastian, que a su vez, fue el padre de 20 hijos, entre ellos cuatro destacados compositores.

Imagen relacionadaJohann Sebastian Bach nació el 21 de marzo de 1685 en Eisenach (Turingia) y murió en Leipzig en 1750. Adquirió una sólida formación teológica y humanística y se formó musicalmente, primero por su padre Johann Ambrosius y después con su hermano Johann Christoph.

Su primer trabajo fue como violinista en Weimar y en 1703 fue nombrado organista de Arnstadt. En 1707 contrajo matrimonio con su prima y accedió al puesto de organista en Mülhausen. Renunció al cargo y se fue a Weimar, donde trabajó al servicio de la corte. En 1717 se trasladó a Cothen, para ocupar el cargo de director de la orquesta del príncipe. En 1723 fue nombrado cantor de la iglesia de Santo Tomás de Leipzig. Como parte del cargo debía componer cantatas para las funciones litúrgicas.

Algunos sucesos destacables motivaron la composición de algunas de sus obras más significativas: por un lado, el estreno en 1724 de su Pasión según san Juan, su primera obra de grandes dimensiones, y por otro, la presentación de una solicitud para ser nombrado compositor de la corte de Sajonia. La carta de presentación y obsequio fue su Misa en si menor.


Hacia el final de esta época se detecta un descenso en su actividad compositiva y un aumento de su dedicación a la recopilación y sistematización de su obra anterior; de este modo, en 1742 acabó la segunda parte del Clave bien temperado y concibió el Arte de la fuga.


La calidad y la intensidad de la música de Bach, especialmente la creada para la Iglesia, ha llevado a menudo a considerarla  el máximo ejemplo de expresión musical religiosa. Los puestos de trabajo desempeñados por Bach para la Iglesia luterana determinaron en gran medida que las formas predominantes de su producción musical religiosa fuera el coral y la cantata.

En Weimar, entró en contacto con la música instrumental italiana. De esa época son las cinco Tocata y fuga, forma musical con analogías con el preludio y fuga en su dualidad y en su confrontación entre la libertad de a primer parte y el patrón forma estricto de la segunda.



La música para ámbitos civiles o profana compuesta por Bach puede dividirse en música vocal y música instrumental y, dentro de esta última, para solista, de cámara o para grupos de mayores dimensiones.

Bach gozó de gran consideración por parte de sus coetáneos como intérprete y, sobre todo, como  improvisador. Sin embargo sus composiciones escritas no contaron con especial estima y, tras su muerte, cayeron en el olvido.

El reconocimiento de su genio no se produjo hasta 1829, en que Felix Mendelssohn-Bartholdy interpretó la Pasión según san Mateo. Durante la segunda mitad del s. XIX y las primeras décadas del s. XX se forjó la figura de Bach como la culminación del universo musical del barroco y una de las cimas de la música europea de todos los tiempos.

lunes, 12 de marzo de 2018

Chopin

El compositor y pianista Frédéric Chopin, nacido en 1 de marzo de 1810, representa el arquetipo del solista virtuoso, una figura que el romanticismo creó, perfeccionó, engrandeció y veneró, centrado en el instrumento romántico por excelencia, el piano, y cultivador de un estilo a la vez nacionalista y universal. Su propia vida incluye tintes románticos como la brevedad y el sufrimiento, causado este por el exilio y la tuberculosis que le afectó durante años y que le llevó a la muerte en 1849 en París.

Su padre le inició en la música desde muy pequeño. A los 7 años ya componía y a los 15 editó su primera obra. La obra y figura de Niccolò Paganini, virtuoso del violín y compositor, hicieron que se interesara por otras realidades musicales fuera de su Varsovia natal.

Estudió en Varsovia, primero con A. Zywny y J. Elsner y después en el conservatorio. Tras finalizar los estudios, dio conciertos en Viena con éxito. El clima de represión después de la insurrección de Varsovia hizo que se trasladara a París, donde se estableció definitivamente y donde entró en contacto con F. Liszt y H. Berlioz, entre otros. Su romance con la escritora George Sand, que duraría diez años, hasta su muerte, coincide con su época de mayor producción y creatividad.

Chopin se dedicó casi exclusivamente al piano, que estableció como un instrumento  individual hasta el punto que incluso en sus conciertos para piano, la orquesta está dominada por el piano y no al revés. 

Entre sus obras más importantes figuran las sonatas y los estudios como la Sonata para piano n.o2. El nacionalismo polaco se hace evidente en muchas polonesas (Polonaise in F-sharp minor) y mazurcas, basadas en los ritmos y melodías de las danzas populares polonesas. También compuso nocturnas (como el conocido Nocturne op.9 No.2), scherzos, baladas, valses, impromptus y fantasías (Impromptu Fantasía en Do# menor).


edddsa Sonata Sildddla Polinesa






Nocturno

Impromptu fantasía





lunes, 5 de marzo de 2018

Alexandre Desplat "La forma del agua"


Se cumplieron los pronósticos y la gran favorita para obtener el Óscar a la Mejor Banda Sonora Original fue para La forma del agua del compositor francés Alexandre Desplat. Se impuso a Hans Zimmer, por Dunkerke; Jonny Greenwood, por El hilo invisible; John Williams, por Episodio XVIII de Star Wars y Carter Burwell, por  Tres anuncios en las afueras.

Nacido en París, el 23 de agosto de 1961, Desplat, está considerado uno
Alexandre Desplat recogiendo el Óscar como mejor BSO por La forma del agua
de los 10 mejores compositores actuales en el cine. Desplat era el gran favorito de esta categoría tras haber ganado el Globo de Oro y el BAFTA británico.

Alexandre Desplat estudia piano a los 6 años, trompeta a los 8 y flauta a los 10. Sus profesores de flauta serían Max Porret, Raymond Guiot y Pierre Sechet. Obtiene el Primer Premio en flauta y música de cámara del Conservatorio regional de Boulogne-Billancourt y del conservatorio de Créteil, fue entonces que fascinado por la música y el cine comenzó a componer bandas sonoras para películas, que para 2007 ya sumaban 100 composiciones creadas por Desplat.
Aparte del campo de la música clásica, él toca Jazz y Bossa-nova, e interpreta y graba con varios artistas como el brasileño Carlinhos Brown o el zaireño Ray Léma.

Alexandre Desplat ha compuesto música para decenas de películas, se ha destacado por componer música para grandes producciones del cine como para las películas de La Saga Crepúsculo: Luna Nueva y Harry Potter y las Reliquias de la Muerte (Parte 1 y Parte 2).
Su carrera está plagada de éxitos y premios entre los que cabe citar:
·   Óscar de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas.- 9 nominaciones y 2 estatuillas, la que consiguió ayer con La forma del agua y la conseguida con El Gran Hotel Budapest en el año 2014.
·    Premios BAFTA de la Academia Británica.- 8 nominaciones y 3 premios conseguidos con las dos películas galardonadas con Óscar y por El discurso del rey en 2010.
·   Globos de Oro.- 9 nominaciones, consiguiendo 2 Globos de Oro, este año por La forma del agua y en 2007 por The Painted Veil.
·   Premios Grammy.- 7 nominaciones, de las que consiguió 2 premios, en el año 2014 por El Gran Hotel Budapest  y en 2011 por  El discurso del rey .
·   Premios de la crítica cinematográfica.- 6 nominaciones, consiguiendo este año por La forma del agua el premio.


En La forma del agua, Desplat consigue una delicada composición con la que logra capturar el sonido del agua, la sensación de estar rodeado de agua, que es lo que les ocurre a los protagonistas de la película de Del Toro.
Hay flautas, acordeón y un silbido muy particular que, por cierto, parte del propio Desplat. Estamos ante melodías muy delicadas. Hay sonidos que rebosan tristeza y melancolía  al ritmo de las sensaciones que viven los protagonistas. Y hay también algún toque más oscuro para reflejar sobre todo el mundo del anfibio en “Fingers".

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